El pueblo de la casamance, los Diola de Senegal, nunca tuvo una estructura jerarquica, nunco tuvo reyes ni jefes, y el concepto de estado les es extranho. Es, y lucha para seguir siendo, un pueblo libre. Este es Papis, uno de ellos.
El rugir de los leones, el aullido de los lobos, el oleaje furioso del mar huracanado y la espada destructora son porciones de la eternidad demasiado grandes para que las aprecie el ojo humano.